La Comunidad de Diálogo como Camino de Formación Humana
- Federación Mexicana de Filosofía para Niños

- Jan 29
- 3 min read
María del Rosario del Collado
Enero 8 del 2026.
Hoy observo cómo muchas personas se atreven a escribir y yo, a veces, me quedo mucho tiempo leyendo, escuchando y dándole vueltas a las ideas en la cabeza. Por ello he decidido escribir unas cuantas líneas sobre lo que hoy permanece en mi mente.
Qué importante es hablar de la persona humana y colocarla en el centro, en un tiempo histórico en el que la violencia y la agresividad están a flor de piel, tanto en la vida personal como en la vida pública de los seres humanos.
Desde que era estudiante de licenciatura me detenía a escuchar y reflexionar sobre lo que significaba ser persona humana. Ahora, después de más de 30 años y de los estudios que he realizado, sigo pensando que la clave está en comprender profundamente a esa persona humana. Existen tantas perspectivas desde las cuales se comprende a la persona, desde su raíz misma: lo que es persona. Prosopón resonare, la máscara que usaban los actores en el teatro griego; lo que decía Boecio en su definición de persona como “sustancia individual de naturaleza racional”.
Y qué decir de todo lo que actualmente se expresa sobre la persona humana y su cualidad extraordinaria de la libertad, de la cual se desprende el sentido de la responsabilidad, donde no se puede actuar sin pensar en las consecuencias. Dando un salto enorme, en la concepción de la persona en el tiempo pienso también en la importancia que hoy se otorga a las emociones, a veces dejando de lado otros aspectos igualmente esenciales de la persona humana.
Como egresada de la maestría y el doctorado en Desarrollo Humano de la Universidad Iberoamericana y de la Universidad Motolinía, fui formada para comprender la importancia de las emociones en la persona humana. Sigo convencida de que son fundamentales; sin embargo, reconozco un sesgo en mí: soy formadora de docentes en la propuesta de Matthew Lipman, Filosofía para Niños, y no puedo dejar de lado la importancia de cultivar el pensamiento crítico, el pensamiento creativo y el pensamiento cuidadoso.
Desde esta comprensión de la persona humana, considero que no podemos dejar de lado ni el pensamiento, ni las emociones, ni toda esa dimensión valoral que permite que la persona se pronuncie y se manifieste a favor de los valores de la vida. Es fundamental comenzar a cultivar estas dimensiones desde la infancia. La propuesta de Lipman y Sharp nos invita a hacerlo de manera muy concreta a través de Filosofía para Niños y Jóvenes y de su metodología por excelencia: la comunidad de diálogo.
Y hoy, especialmente, que me encuentro en Chiapas participando en un Congreso Internacional de Filosofía para Niños, organizado por CELAFIN Centro Latinoamericano de Filosofía para Niños con el Dr. Eugenio Echeverría y la Dra. María Teresa de la Garza, sobre la Empatía Inteligente y Educación de las Emociones en los tiempos actuales sigo alimentando este gusto por profundizar, reflexionar y compartir con otros —especialmente con docentes y personas interesadas en la educación— esta propuesta educativa. A la vez, reitero la importancia de trabajar Filosofía para Niños y Jóvenes y de enriquecer las comunidades de diálogo con las actitudes y modos de ser que nos propone, por ejemplo, el Enfoque Centrado en la Persona y las actitudes para el crecimiento de Carl Rogers: empatía, congruencia y aceptación positiva hacia el otro.
Generar espacios de diálogo donde el intercambio de pensamientos, experiencias y palabras se dé de manera honesta y abierta permite construir comunidades de diálogo que ayuden a transformar a la persona y al mundo, y a responder a la gran pregunta: ¿qué clase de personas queremos ser y en qué clase de mundo queremos vivir?
Cuántas experiencias hemos compartido en estas comunidades de diálogo. Eugenio Echeverría y María Teresa de la Garza son creadores y testigos vivientes de 30 años de trabajo continuo, cada enero desde 1996, en los Altos de Chiapas, donde Ann Sharp tuvo su casa y desde donde impulsó estos congresos que Eugenio ha organizado con fervor durante tantos años, y en los cuales he tenido la suerte y el privilegio de participar año con año.
Festejo, pues, con estas breves palabras, este momento y estos 30 años, y pienso que este puede ser un buen motivo para escribir cada mes una reflexión en torno a lo que amo profundamente: la propuesta de Filosofía para Niños de Lipman y Sharp y el Enfoque Centrado en la Persona de Rogers. Ambas propuestas me dan luz para seguir iluminando mi búsqueda y para compartir con otros lo que significa la persona humana, su conexión con el otro, con la comunidad, con el sentido de vida y la importancia de todos estos temas para la educación.

XXX Conferencia Taller Internacional de CELAFIN, San Cristobal de las Casas, Chiapas. (Enero 2026)


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